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En esta sección, queremos ofecerles una guia útil para que Vds. puedan conocer todas las características interesantes sobre el trabajo del cristal, la talla, y los diferentes tipos de acabados. También pretendemos introducir pautas para la buena utilización y conservación de los diferentes elementos de una cristalería. En el menú inferior aparecen una serie de cuestiones que puede elegir para ver el texto desarrollado. Esperamos que sea de su utilidad. UNA COPA PARA CADA BEBIDA La copa para el vino blanco, la copa para el vino tinto, la copa para el vino dulce, la copa para el champang, la copa para el coñac, la copa para licor, la copa para cerveza... Ya se ha hecho tradición, en el arte del buen beber y de la hospitalidad, servir una bebida especial para el goce propio y de los invitados, y cada vez resulta más natural servir la bebida en su copa correspondiente. Grog, café irlandes, martini, ponche, sangria “no hay limites para su imaginación”. Para Whisky: un vaso fuerte y ancho con fondo pesado y estable. Para Longdrinks: vasos altos y angostos en cristal brillante, estables y fáciles de asir. Para el Jerez: una copa tipo flauta, no muy grande. Para Aguardiente: un vaso pequeño y gracioso. Para Burdeos: una copa abombada donde se puede hacer circular el vino. Para el Borgoña: la copa clásica que da suficiente cabida al vino, para respirar y desarrollar su aroma. Tiene Ud. La posibilidad de ampliar y completar su juego de copas poco a poco. De la combinación de arena de cuarzo, sosa o carbonato potásico, purificantes y óxidos metálicos (fundido todo en hornos a temperatura de unos 1.500 grados) surge una masa líquida de vidrio ardiente, y por medio de la adición de un porcentaje de óxido de plomo, se produce el cristal de plomo, más pesado, de mayor sonoridad y más resplandeciente que el vidrio, cuya alta refracción de la luz hace destacar el tallado de una forma muy especial. Cuando las piezas, tanto de vidrio como de cristal, son sopladas a boca, pueden surgir las pequeñas burbujas de aire, que no son más que prueba del proceso artesanal. Hará Ud. muy bien en no lavar las copas junto con platos, cacerolas y sartenes en el lavavajillas. Un programa de lavado normal es demasiado largo para sus copas, es innecesariamente caliente e implica cambios inútiles de temperatura. Sus copas valiosas, las debería lavar sólamente en un programa especial de corta duración, o mejor aún, a mano. Como regla fundamental, se puede decir que copas adornadas con pinturas y con bordes de oro o de platino deben lavarse solo a mano. Si sus copas se muestran algo turbias puede ser debido a incrustaciones calcáreas. En este caso, debería emplear un poco de polvo de ácido cítrico en lugar del detergente, o tratándolo con amoniaco líquido. Antes de colocar sus copas en un armario nuevo, es conveniente ventilarlo durante unos días, puesto que algunos tipos de nogalina utilizados hoy día, desarrollan vapores que pueden atacar al cristal. La mayoría de las piezas decorativas son susceptibles de ser montadas en plata o en metal bañado en oro, recomendamos para la limpieza de los apliques dorados no usar ningún producto abrasivo, basta usar simplemente un paño seco. TENDENCIAS EN LAS MESAS ESPAÑOLAS Refiriéndonos a nuestro ramo del cristal, y en concreto a la cristalería, notamos que el mercado tiende a demandar líneas sencillas y esbeltas, una copa esbelta siempre luce más en la mesa. La especialización, que conlleva la variedad, nos supone tener una mayor variedad de modelos y más conocimientos de las características de cada artículo lo cual hace que la información a nuestros clientes siempre sea la máxima tanto en la fabricación, como en la utilización final de los artículos. En el uso cotidiano, aun tenemos que mejorar bastante, poniendo cada vez más en la mesa la cristalería que guardamos para ocasiones festivas aunque sea un bonito objeto de decoración en nuestro mueble. Hay que desterrar el miedo a la rotura pensando en renovarla con más frecuencia. En este sentido, Cristalerías Daro, cuenta con una amplia experiencia en la talla de piezas sueltas, para que nunca su cristalería más apreciada se quede sin uno de sus componentes. No hay que hacer de la cristalería una joya que habrán de heredar nuestros hijos. Deberíamos disfrutarla más a menudo. Cada vez se advierte más la demanda de cristalerías de una mayor calidad, de nivel medio-alto y la tendencia más notoria es la de ir complementando la cristalería inicial con copas y vasos de formas características, siempre resulta más natural servir cada bebida en su copa correspondiente. APRECIAR LA CALIDAD DE UNA COPA Para apreciar la calidad de una copa, hágala sonar con la uña de su dedo, si el sonido es fino y limpio, seguro que se trata de buen cristal con gran robustez que le confiere un buen temple superficial. Pero fíjese también en la duración del sonido. Si se trata de un cristal sin tensiones, bien templado, el sonido puede durar varios segundos. Sus ojos, naturalmente, le revelarán aún mucho más sobre la calidad de una copa. Mírela a contraluz y examine con ojo crítico si el material es completamente puro, transparente e incoloro. Una buena copa, además de fina es robusta. Tiene una gran resistencia a golpes y cambios de temperatura. No tiene sabor a nada. La superficie totalmente lisa y sin poros impide la fijación de olores. Su estabilidad es buena si dispone de un píe no demasiado pequeño, ligeramente cóncavo y con un centro de gravedad bajo. Tacto, vista, olfato, oído y gusto, son los cinco sentidos que hay que emplear a fondo a la hora de degustar una bebida. Para poder desarrollar plenamente los cinco sentidos, no cabe duda que utilizar la copa más adecuada a la bebida en cuestión es de vital importancia. BORGOÑA (vinos tintos elaborados con Pinot Noir) Cáliz esférico de gran tamaño. Para vinos pesados, afrutados. Debido a ser grande y esférica se establece un mayor contacto del vino con el oxígeno, lo que influye en la mejora del bouquet. VINOS ROSADOS Y BLANCO JOVEN (Penedés, Rueda) Borde abierto, forma alargada. Estas copas son más apropiadas para vinos suaves como rosados de Navarra, Cigalés, etc. Los vinos blancos secos deben servirse siempre fríos en copas de borde cerrado, procurando servir poca cantidad, para evitar que el vino se caliente. BEAUJOLAIS/ VINO DEL PAÍS Deben servirse en cálices de poco volumen, de borde cerrado, ya que estos vinos se toman 2 o 3 grados más fríos que los Burdeos o Borgoñar. Beaujolais, Merlot, Chianti. Excelente para vinos jóvenes de la Rioja Alavesa y del Ampurdán y Penedés. BURDEOS (Vinos tintos elaborados con Cabernet, Sauvignon, Cabernet Franc y Merlot) Cáliz voluminoso, alargado. Vinos afrutados, muy pesados (elevado contenido en uva Merlot) Debido a su elevado contenido de ácido tánico, este vino suele decantarse en la mayoría de los casos. En la copa, el Burdeos necesita menos superficie para mezclarse con el oxígeno. Pero a causa del mayor contenido ácido, el camino del aroma hasta fosas nasales, tiene que ser más largo para que el ácido tánico pueda disiparse más rápidamente (forma de copa alargada) LA ELEGANCIA DE LAS COPAS TALLADAS Son cada vez más las personas que descubren el atractivo de la talla artesanal como objeto para el coleccionista o como objeto de regalo. Si al mirar una copa, concentra su atención en el brillo y la forma de los tallados, sabrá enjuiciar rápidamente el carácter de ellos. Cuantos mayores sean sus conocimientos, tanto mayor será su placer con la cristalería o las piezas decorativas de cristal tallado. Con gran habilidad y precisión el tallador descompone una superficie lisa de un cristal en muchas pequeñas superficies, en finas y precisas aristas y lineas que captan la luz y la reflejan con centelleo. En muelas, cada vez más finas, se labra a pulso raya por raya el dibujo en el cristal. Al labrar la superficie de un cristal con una muela plana, resulta una faceta lisa plana (similar al empleado para las piedras preciosas). Los tallados en forma de cuña permiten la mayor variedad en los dibujos de tallado, estos cortes se graban en el cristal mediante una muela afilada. Para conseguir un tallado en forma de esfera o de óvalo, la muela no ha de ser ni plana ni puntiaguda, sino más o menos redondeada. Al tallar el cristal, su superficie se vuelve mate. Normalmente, se pulen los cristales después del proceso de tallado con una rueda de corcho. En el caso del tallado mate, sin embargo, se desiste del acabado del pulimento. El blanco sedoso mate de las partes talladas constituye un contraste interesante con la transparencia del cristal. Existe toda una variedad desconcertante de dibujos de talla que se destacan por un trazado inconfundible y un carácter peculiar, apenas hay límites a la imaginación. |